Fue encontrado muerto este lunes, dentro de un pozo de agua, un hombre que se dedicaba a la venta de cocos en la comunidad de Mano Juan, en la isla Saona, de esta provincia.
El cadáver, en estado de descomposición, no pudo ser identificado porque no portaba documentos personales, pero se le conocía como “Ramón el Pelú”, por la gran cantidad de cabello que siempre tenía.